Ciática en Granada: Tratamiento efectivo para eliminar el dolor y el hormigueo

Por Rosa María Pérez Pérez

© Rosa María Pérez Pérez

Rosa Pérez Fisioterapeuta y Osteopata Colegiada Granada
Rosa Pérez
Fisioterapeuta y Osteópata Colegiada Nº 18-7454

Especialista en terapia manual, osteopatía y ejercicio terapéutico con más de 10 años ayudando a pacientes a recuperar su movimiento sin dolor.
Ver perfil completo →

¿Sientes un pinchazo agudo en el glúteo que baja como un cable eléctrico por la parte posterior de la pierna? ¿Se te duerme el pie al estar sentado en el sofá o conduciendo por Granada?

La ciática no es una enfermedad, es una señal de alarma de que un nervio está atrapado. En Clinica de Fisioterapia y Osteopatía Rosa Pérez no nos conformamos con mandarte reposo y pastillas. Vamos al origen del pinzamiento (ya sea en la lumbar o en el piramidal) para liberarlo desde la primera sesión.

¿Qué es la ciática y cuáles son sus síntomas?

La ciática es una afección que aparece cuando el nervio ciático se irrita, se inflama o se comprime en algún punto de su recorrido. Esto provoca un dolor intenso y muy característico que suele comenzar en la parte baja de la espalda, concretamente en la zona lumbar, y que puede extenderse hacia los glúteos, la parte posterior del muslo, la pierna e incluso llegar hasta el pie. Estas son las zonas más habituales donde duele la ciática y donde el paciente suele notar una limitación clara en su día a día.

Además del dolor, la ciática suele ir acompañada de otros síntomas que pueden variar en intensidad según el grado de afectación del nervio. Los síntomas más comunes incluyen dolor irradiado desde la zona lumbar hacia la pierna, sensación de hormigueo o calambres, pérdida de sensibilidad (sobre todo en el pie), disminución de la fuerza muscular en la pierna o el pie y dificultad para ponerse de pie, caminar o mantener una postura durante mucho tiempo. En los casos más avanzados, estos síntomas pueden resultar muy incapacitantes.

ciática causas sintomas y tratamiento en rosaperezfisiotera.com

Principales causas de la ciática.

Pinzamiento del músculo piramidal: síndrome del piramidal

El músculo piramidal puede comprimir el nervio ciático cuando se encuentra excesivamente tenso o inflamado, generando un dolor muy intenso en la zona del glúteo. En algunos casos, esta compresión es tan significativa que el dolor puede irradiarse hacia la parte posterior del muslo. Lo habitual en este tipo de ciática es que el dolor no sobrepase la rodilla, lo que ayuda a diferenciarlo de otras causas.

Este problema, conocido como síndrome del piramidal, suele aparecer por malas posturas mantenidas, sobrecargas musculares, sedentarismo prolongado o movimientos repetitivos. También es frecuente en personas que pasan muchas horas sentadas o que realizan actividad física intensa sin una correcta preparación muscular.

Hernias discales y protusiones.

Otra causa frecuente de la ciática son las hernias discales y las protrusiones a nivel lumbar. Cuando el disco intervertebral se desplaza o sobresale, puede comprimir el nervio ciático de forma mantenida. Esta compresión provoca un dolor que sigue el recorrido del nervio, desde la zona lumbar hasta el pie, acompañado en muchos casos de hormigueo, debilidad o pérdida de sensibilidad.

Estas alteraciones suelen estar relacionadas con el envejecimiento natural de la columna, esfuerzos físicos excesivos, levantamiento de peso sin técnica adecuada o malas posturas mantenidas durante largos periodos de tiempo.

Artrosis y degeneración de la columna

El desgaste progresivo de los discos intervertebrales y de las articulaciones de la columna, ya sea por el paso del tiempo o por gestos repetitivos, puede generar pinzamientos sobre el nervio ciático. La artrosis lumbar, la estenosis del canal medular o la deshidratación de los discos intervertebrales son causas muy habituales de ciática, especialmente en adultos y personas con trabajos físicos o posturas forzadas.

Estos procesos degenerativos reducen el espacio por el que discurre el nervio, aumentando la probabilidad de irritación y dolor ciático.

Sedentarismo y malas posturas

Permanecer sentado durante largos periodos de tiempo incrementa la presión sobre los discos intervertebrales y favorece la compresión del nervio ciático. El sedentarismo, unido a una mala postura, es uno de los factores más comunes en la aparición de la ciática en la sociedad actual.

Numerosos estudios han demostrado que llevar una vida activa, con movimiento regular y ejercicio adaptado, reduce de forma significativa el riesgo de padecer ciática y otras patologías de la columna.

Ciática por embarazo

Durante el embarazo se producen numerosos cambios en el cuerpo de la mujer. El aumento de peso, el desplazamiento del centro de gravedad y los cambios hormonales que aumentan la elasticidad de los ligamentos provocan adaptaciones posturales que pueden generar presión sobre el nervio ciático.

Además, la retención de líquidos y la inflamación propia de esta etapa pueden intensificar el dolor en la espalda, los glúteos y las piernas. La fisioterapia y los ejercicios específicos para embarazadas son una herramienta muy eficaz para aliviar estos síntomas sin necesidad de recurrir a medicación.

Ciática por problemas digestivos o problemas ginecológicos

Aunque la ciática suele asociarse a problemas musculoesqueléticos, en algunos casos puede tener un origen visceral o ginecológico. Esto ocurre cuando órganos como el intestino, los riñones, el útero o los ovarios generan inflamación o tensión que se transmite a estructuras cercanas al nervio ciático.

Esto se debe a la conexión que existe entre estos órganos y las vértebras lumbares y el sacro mediante ligamentos. En mujeres, patologías como la endometriosis, los quistes ováricos o disfunciones del suelo pélvico pueden provocar dolor ciático persistente. De igual forma, problemas digestivos como el estreñimiento crónico o el colon irritable pueden aumentar la tensión en la zona lumbar y pélvica, favoreciendo la aparición de la ciática.

Cómo aliviar el dolor del nervio ciático: tratamientos más efectivos

El dolor del nervio ciático puede ser muy intenso y limitar de forma importante la vida diaria. Sin embargo, con un tratamiento adecuado es posible reducir la inflamación, aliviar el dolor y recuperar la movilidad de manera progresiva. A continuación, te explicamos los tratamientos más eficaces para abordar la ciática.

Como realizamos el tratamiento de ciática en Granada

Para curar la ciática no basta con aplicar calor y masajear la zon. Necesitamos liberar el recorrido del nervio:

  • Osteopatía Estructural: A veces la ciática viene por una vértebra que está rotada y pinza el nervio. La recolocamos suavemente para quitar la presión.
  • Diatermia Profunda: Aplicamos calor interno para desinflamar la raíz nerviosa mucho más rápido que cualquier medicación oral.
  • Neuromodulación: «Reseteamos» la señal de dolor del nervio para que deje de enviar calambres a tu pierna.
  • Liberación del Piramidal: Si el problema está provocado por el músculo del glúteo lo solucionamos, entre otras técnicas, con punción seca o terapia manual.

Además, unido al tratamiento de fisioterapia en Granada más eficaz para la ciática contamos con ejercicios de fortalecimiento y estiramientos específicos de la zona lumbar, el músculo piramidal, el glúteo mayor y el core. Son fundamentales para una recuperación completa. En nuestra clínica diseñamos el tratamiento en función del diagnóstico previo, con el objetivo de lograr una recuperación eficaz y prevenir futuras recaídas.

Aplicación de frío o calor para la ciática: ¿cuál es mejor?

La elección entre frío o calor depende de la causa que haya originado la ciática y del momento evolutivo en el que se encuentre la lesión.

En general, se recomienda aplicar frío durante las primeras 24 horas, especialmente en fases agudas, con aplicaciones de unos 10 minutos hasta 3 veces al día. Sin embargo, la evidencia clínica indica que el uso de contrastes de frío y calor puede mejorar notablemente el dolor y la rigidez muscular.

Alternar 10 minutos de frío con 15 o 20 minutos de calor seco local, varias veces al día, suele ofrecer muy buenos resultados. Pasadas las primeras 24 horas, el calor seco ayuda a mejorar la vascularización, reducir la rigidez muscular y disminuir la inflamación del nervio.

Higiene postural y ejercicios para la ciática.

Una mala postura o hábitos sedentarios pueden agravar la ciática o retrasar la recuperación. Por tanto, estas son las recomendaciones para mejorar el dolor de ciática:

  • Evitar el sedentarismo durante largos periodos de tiempo. Si el trabajo es sedentario se recomienda levantarse cada 45 minutos a beber agua para romper el sedentarismo. 
  • Dormir en una postura cómoda y adecuada. La postura por elección es dormir en posición fetal con un cojín entre las rodillas para tener una mejor alineación entre las caderas y las rodillas, evitando así un exceso de presión sobre el nervio ciático.
  • Realizar ejercicio moderado de fortalecimiento o pilates terapéutico, guiado siempre por un fisioterapeuta. Realizar caminatas por zonas donde no haya muchas cuestas ni escaleras, hacer natación o yoga. 
  • Hacer ejercicios de estiramientos para la ciática que ayuden a disminuir el dolor, mejorar la movilidad y aliviar la rigidez.

Medicación para aliviar el dolor de ciática

En la fase aguda, el médico puede recetar analgésicos y antiinflamatorios para controlar y disminuir el dolor y la inflamación. También puede aconsejar tomar algún relajante muscular para disminuir la contractura de los músculos que compriman el nervio ciático. 

En los casos en los que el dolor es muy intenso, prolongado en el tiempo y sin remisión alguna, el médico puede determinar poner infiltraciones con corticoides que produzcan un efecto antiinflamatorio en la zona afectada 

No obstante, hay que tener en cuenta que la medicación siempre debe de ir acompañada de tratamiento de fisioterapia y de una buena higiene postural para que se consiga una remisión total del dolor de ciática.

¿Cuánto tiempo tarda en mejorar la ciática?

El tiempo de recuperación depende de la causa y del tratamiento aplicado. En casos leves, la mejoría suele producirse entre 2 y 4 semanas con fisioterapia y ejercicio terapéutico. En casos más complejos, la recuperación puede prolongarse varias semanas o meses.

La combinación de fisioterapia, ejercicio, higiene postural y hábitos saludables es clave para aliviar la ciática y prevenir recaídas. Si tienes dudas, visítanos y te ayudaremos a encontrar el tratamiento más adecuado.

 La combinación de fisioterapia, ejercicios, higiene postural y hábitos saludables es la clave para aliviar la ciática de forma efectiva y prevenir recaídas. Si tienes dudas visítanos en nuestra clínica para ofrecerte el mejor tratamiento de fisioterapia para acabar con tu ciática.

¿La ciática no te deja dormir?

Atendemos casos agudos en nuestro Centro de Fisioterapia y Osteopatía de Granada. Recupera tu movilidad sin esperar meses. Pide tu cita ahora.

Preguntas frecuentes sobre la ciática

¿Qué diferencia hay entre dolor lumbar y ciática?

El dolor lumbar suele quedarse localizado en la zona baja de la espalda, mientras que la ciática provoca un dolor irradiado que baja desde la zona lumbar hacia el glúteo, la parte posterior del muslo, la pierna e incluso el pie. Además, la ciática suele acompañarse de hormigueo, pérdida de sensibilidad o debilidad muscular, algo que no siempre ocurre en el dolor lumbar común.

¿Es normal que la ciática llegue hasta el pie?

En la mayoría de los casos sí se puede caminar con ciática, siempre que el dolor lo permita y se haga de forma controlada. Caminar suavemente suele ser beneficioso, ya que mejora la circulación y reduce la rigidez. Lo que debe evitarse es caminar largas distancias, subir muchas cuestas o forzar el ritmo durante la fase aguda.

¿Cuánto tiempo tarda en curarse la ciática?

El tiempo de recuperación de la ciática depende de su causa. En casos leves, puede mejorar en 2 a 4 semanas con fisioterapia y ejercicio terapéutico. Cuando existe una hernia discal o una compresión más importante, la recuperación puede alargarse varias semanas o meses. Un tratamiento precoz y bien dirigido acorta notablemente los tiempos.

¿El estrés puede provocar o empeorar la ciática?

Sí. El estrés provoca un aumento del tono muscular, especialmente en la zona lumbar, glútea y pélvica. Esta tensión mantenida puede incrementar la presión sobre el nervio ciático o agravar una compresión ya existente, haciendo que el dolor sea más intenso y persistente.